Categorías: Bares
Moogelson 18-10-2007 16:45
Está claro que cuando entras a un bar en lo primero que te fijas es en el diseño. Este es un tema que cada vez se cuida más y ves por ahí autenticas obras de interiorismo. Pero hay veces que la estructura del local te obliga a exprimirte el cerebro en busca de la optimización del espacio. Es el caso del Iratxo, en el pueblo de Barañain. En esta ocasión, el diseño vino impuesto por las reducidas dimensiones. Al ser un lugar pequeño, se optó por emular una especie de casa en el hueco de un árbol, con unas escaleras que suben a la copa. De hecho, el nombre del bar viene de ahí, ya que significa "duende" es euskera. Al final, gracias al diseño, el reducido espacio se ha convertido en un aliado en vez de en un problema.
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